La líder queretana señala el desfalco de Segalmex y la crisis del Tren Maya y el AIFA como evidencias de que el gobierno sigue debiendo una verdad a la sociedad
La Presidenta del PRI Querétaro, Abigail Arredondo, publicó una columna de opinión titulada “¿Y el combate a la corrupción?”, en la que aborda la corrupción como un fenómeno que trasciende el desvío de recursos y que impacta directamente en la pérdida de confianza ciudadana en las instituciones. La líder priista enfatizó que la corrupción reduce la calidad de los servicios públicos, compromete la salud, la seguridad pública y el desarrollo económico, aumentando la desigualdad. Enfatizó que, con una calificación de 26 sobre 100, México se ubica en un lugar alarmante, detrás de 140 países en el ranking global de Transparencia Internacional.
Abigail Arredondo señaló que la corrupción se ha convertido en un “denominador en México”, actuando a un nivel de interacción que, en la percepción pública, se vincula con la impunidad y el tráfico de influencias, lo cual es exacerbado por la presión constante de Estados Unidos en temas relacionados con el crimen organizado y el narcotráfico. La dirigente recordó que, si bien la corrupción ha sido una constante histórica, es importante destacar que el gobierno actual, al que denominan la “4T”, llegó al poder con una promesa de erradicar este mal estructural, lo que obliga a la ciudadanía a cuestionar si “realmente este gobierno ha combatido y sancionado la corrupción”.
Para sustentar su crítica, la Presidenta del PRI Querétaro analizó diversos casos de alto impacto que evidencian, a su juicio, la falta de resultados. Mencionó el escándalo de Segalmex, que representó un desfalco de “15 mil millones de pesos”, y el caso conocido como la “Casa Gris”, donde se reveló que un alto ejecutivo de Baker Hughes proporcionó un préstamo de lujo que benefició a uno de los hijos del presidente, sin que se hayan generado acusaciones de conflicto de interés. Además, refirió el caso del “huachicol fiscal”, que involucra el desvío de recursos aduanales orquestado por personas cercanas a la exsecretaria de Marina, con un daño que podría superar los 500 mil millones de pesos.
Arredondo también incluyó en su análisis otros temas que, según su perspectiva, reflejan corrupción y tráfico de influencias, como el Tren Maya, que ha causado desvíos de recursos y daños en la Riviera Maya. Señaló también las obras del AIFA y la refinería de Dos Bocas, proyectos que, por la reserva de información presidencial, no se conoce con claridad cuánto costaron realmente. La líder priista concluyó que existen “vínculos evidentes” de gobernadores, presidentes municipales de Morena con miembros del crimen organizado y la presencia de personajes como Fernández Noroña, que mantienen enriquecimientos inexplicables dentro de la élite política.
Finalmente, la presidenta del PRI Querétaro afirmó que el combate a la corrupción requiere más que leyes; necesita la participación de la sociedad civil y el fortalecimiento de las leyes anticorrupción, ya que el “luchador y el corrupto” son elementos clave para erradicar el problema. Abigail Arredondo concluyó con una reflexión contundente, al señalar que la lucha contra la corrupción “sigue pendiente y que requiere un compromiso mucho mayor de todas y todos”, y que, a pesar de las promesas, el actual gobierno “sigue siendo una deuda urgente y vigente para nuestra sociedad”.
