Desde Querétaro, el PRI señala que la política de complacencia del gobierno federal ha debilitado la seguridad y normalizado la impunidad, mientras la ciudadanía enfrenta riesgos crecientes sin respuestas claras.
El PRI Querétaro advirtió que la falta de una política firme en materia de seguridad por parte de Morena ha generado un entorno donde la delincuencia actúa con mayor libertad. La narrativa de “abrazos” y justificaciones ha sustituido a la prevención efectiva, la inteligencia y la aplicación de la ley, dejando a las familias expuestas y sin garantías reales de protección.
De acuerdo con el instituto político, el problema no es solo la ausencia de resultados, sino la renuncia del gobierno a ejercer su responsabilidad básica: gobernar. La impunidad se ha vuelto cotidiana y los delitos impactan la vida diaria, desde la tranquilidad en los barrios hasta la actividad económica, afectando a quienes trabajan y producen.
El PRI subrayó que un Estado que no investiga, no persigue y no sanciona, termina enviando un mensaje equivocado: que delinquir no tiene consecuencias. Esa señal, insistieron, erosiona la confianza ciudadana y debilita el tejido social, mientras las víctimas quedan atrapadas entre la burocracia y el abandono institucional.
Finalmente, el PRI Querétaro reafirmó su postura a favor de una estrategia integral de seguridad que recupere la autoridad del Estado, fortalezca a las instituciones y coloque a las personas en el centro. Gobernar implica tomar decisiones, asumir costos y garantizar orden y justicia; todo lo contrario a la inacción que hoy prevalece.
