Desde PRI Querétaro, Abigail Arredondo señala que las modificaciones propuestas afectan la equidad electoral y debilitan la autonomía institucional.
El debate sobre la revocación de mandato volvió a colocarse en el centro de la discusión política, en medio de cuestionamientos sobre posibles cambios que podrían alterar su propósito original. Desde PRI Querétaro, la diputada federal y presidenta estatal del partido, Abigail Arredondo, advirtió que estas modificaciones no solo desvirtúan una herramienta democrática, sino que podrían generar condiciones de desigualdad en el sistema electoral.
Arredondo señaló que la forma en que se han planteado estas reformas responde a decisiones que no consideran el impacto real en la equidad de las contiendas. A su juicio, el uso de mecanismos de comunicación institucional y el control de la narrativa pública podrían influir en el proceso, afectando que las reglas sean parejas para todos los actores políticos.
En su posicionamiento, también cuestionó que temas clave como la participación del crimen organizado en procesos electorales, la sobrerepresentación legislativa o el llamado “chapulineo” no estén siendo atendidos. Consideró que estas omisiones evidencian una agenda incompleta frente a los retos que enfrenta la democracia en el país.
Asimismo, hizo un reconocimiento a las generaciones que han luchado por consolidar los derechos políticos en México, destacando el papel de mujeres y hombres que impulsaron avances fundamentales para que hoy exista una mayor participación en la vida pública. En particular, subrayó la importancia de los derechos conquistados por las mujeres para decidir sobre su vida profesional, pública y personal.
Desde esta perspectiva, Abigail Arredondo advirtió que el riesgo no se limita a una reforma específica, sino a una tendencia que podría debilitar la autonomía de los poderes y de los órganos electorales. Insistió en que cualquier modificación en materia democrática debe fortalecer las instituciones y garantizar condiciones de equidad, no vulnerarlas.
