Abigail Arredondo advirtió que la autoridad electoral debe aplicar la ley con el mismo rigor frente a expresiones políticas y actividades anticipadas de campaña.
Abigail Arredondo señaló que el arbitraje electoral pierde credibilidad cuando actúa con rapidez frente a determinadas expresiones, pero evita revisar conductas que podrían representar promoción política fuera de los plazos legales. Consideró que la imparcialidad no puede depender del partido o de la persona involucrada, pues las reglas deben aplicarse de manera uniforme para garantizar condiciones equitativas.
La legisladora sostuvo que los recorridos, eventos y posicionamientos vinculados con el proceso de 2027 deben ser analizados con responsabilidad por las instituciones competentes. Explicó que la vigilancia electoral tiene la función de impedir ventajas indebidas, proteger la competencia y evitar que los recursos, estructuras o cargos públicos sean utilizados para adelantar aspiraciones personales.
Desde esa perspectiva, Abigail Arredondo afirmó que para defender la equidad se debe contar con autoridades capaces de revisar los hechos con el mismo criterio, sin endurecerse únicamente ante el lenguaje crítico ni permanecer indiferentes frente a posibles incumplimientos. Añadió que una democracia sólida requiere árbitros independientes, decisiones justificadas y mecanismos de supervisión que generen confianza entre partidos y ciudadanía.
Ante este escenario, llamó a fortalecer la certeza jurídica y a transparentar los criterios utilizados para investigar, sancionar o descartar posibles infracciones. Abigail Arredondo subrayó que la legalidad electoral no debe aplicarse de forma selectiva, ya que cualquier diferencia de trato debilita a las instituciones y alimenta la percepción de que existen actores con privilegios frente a la ley.