La líder priista asegura que la centralización de poder y el aumento de trámites castigan a las PYMES y asfixian la economía de Querétaro y del país.
La presidenta del PRI en Querétaro y diputada federal, Abigail Arredondo, ha emitido una severa advertencia sobre las consecuencias de la Reforma Aduanera, asegurando que esta medida “no impulsa el crecimiento, lo frena”. La líder priista sostiene que la reforma es un retroceso que “centraliza el poder, castiga a quienes sí cumplen y pone en riesgo miles de empleos”, advirtiendo que, lejos de fortalecer la economía nacional, el país va “directo a una recesión”.
Para Abigail Arredondo, la nueva ley aduanera representa un mecanismo de control económico que asfixia la inversión. La dirigente señala que la reforma implica “más trámites, más sanciones, menos inversión”, lo que paraliza el comercio y detona la recesión. Arredondo subraya que las pequeñas y medianas empresas (PYMES) serán las más afectadas por este incremento de la burocracia y las nuevas regulaciones. Su análisis es tajante: “Cuando el comercio se detiene, la recesión comienza”.
La postura de Abigail Arredondo se alinea con la defensa que el PRI Nacional, bajo el liderazgo de Alejandro Moreno Cárdenas, ha emprendido contra las reformas impulsadas por el partido en el gobierno que comprometen el desarrollo económico. Al señalar el riesgo que la reforma aduanera representa para el tejido empresarial de Querétaro y del país, la líder priista demuestra su compromiso con el sector productivo y la estabilidad laboral de las familias.
Abigail Arredondo enfatizó que el problema de la reforma no es técnico, sino ideológico: la intención real del gobierno es centralizar el control económico para someter al sector productivo a sus directrices. Esta política de “más trámites, más sanciones, menos inversión” es una fórmula probada para el fracaso, que no solo afecta a los grandes capitales, sino que especialmente asfixia la capacidad de crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, que son el verdadero motor del empleo en Querétaro y en todo el país. Su llamado a detener el control económico busca proteger la libre empresa y la estabilidad laboral.