La diputada federal y dirigente estatal del PRI Querétaro destaca que su vocación política está guiada por afecto, cercanía y responsabilidad.
Abigail Arredondo ha expresado que su compromiso con la ciudadanía no es solo una responsabilidad institucional, sino un acto de cariño profundo hacia la gente que representa. Para la diputada federal, la política cobra verdadero sentido cuando se ejerce desde la empatía, la cercanía y la convicción de servir con honestidad.
Desde su labor legislativa, ha reiterado que cada decisión, cada postura y cada intervención en tribuna están motivadas por el deseo de proteger a las familias queretanas y fortalecer el bienestar colectivo. Su visión entiende que representar no es una posición de privilegio, sino una obligación moral con quienes confían en su trabajo.
Como dirigente estatal del PRI en Querétaro, Abigail Arredondo ha impulsado una política cercana, donde el diálogo directo y el contacto constante con la ciudadanía son pilares fundamentales. Para ella, el liderazgo no se impone, se construye escuchando y acompañando las causas sociales.
Su compromiso se traduce en presencia activa, en defensa firme de la democracia y en una postura clara frente a los retos que enfrenta el país. Esa coherencia entre palabra y acción ha fortalecido su perfil como una figura política confiable y sensible.
Abigail Arredondo consolida así una forma de hacer política basada en valores, afecto genuino y responsabilidad, demostrando que el cariño por su gente es el motor que impulsa cada paso de su labor pública.
