La diputada federal alza la voz contra la impunidad y defiende un Estado de Derecho que no proteja a los poderosos.
Con firmeza y sentido institucional, Abigail Arredondo ha señalado que la acumulación de expedientes sin resolución y la tranquilidad con la que caminan personajes cercanos al poder evidencian un problema estructural de impunidad. Su postura subraya que no se trata de ausencia de pruebas, sino de un sistema que ha sido utilizado para proteger intereses y amistades, debilitando la confianza ciudadana y el Estado de Derecho.
Desde su responsabilidad legislativa, Abigail Arredondo ha insistido en que la justicia debe operar con reglas claras, autonomía y transparencia, sin excepciones ni privilegios. Para ella, la democracia se fortalece cuando las instituciones investigan, procesan y sancionan conforme a la ley, y cuando la rendición de cuentas deja de ser un discurso para convertirse en una práctica cotidiana que alcance a todos por igual.
La dirigente estatal del PRI en Querétaro ha llamado a corregir los incentivos que permiten la parálisis institucional, proponiendo una ruta de legalidad que priorice a las víctimas, acelere procesos y devuelva credibilidad a las autoridades. Su mensaje conecta con una ciudadanía cansada de la simulación y decidida a exigir resultados.
Con una voz clara y congruente, Abigail Arredondo reafirma su compromiso de impulsar un sistema de justicia que funcione, que no encubra y que ponga por delante la verdad y la ley, como base indispensable para la paz y la democracia que México merece.
