La diputada federal y dirigente estatal del PRI Querétaro denuncia que se repite el patrón de culpar a los de abajo para proteger fallas de fondo.
Abigail Arredondo ha fijado una postura firme al advertir que el cierre del Tren Interoceánico sigue un guion preocupantemente similar al de la Línea 12: responsabilizar a los niveles operativos por un supuesto “exceso de velocidad”, mientras se evaden las fallas estructurales y los señalamientos de corrupción documentados desde hace años. Para la diputada federal, este patrón no es casualidad, sino una estrategia para proteger a quienes toman decisiones desde arriba.
La legisladora recordó que la Auditoría Superior de la Federación ha advertido irregularidades desde 2023, observaciones que no han sido atendidas con la seriedad que exige la seguridad de las personas y el uso responsable de los recursos públicos. En lugar de corregir y transparentar, se opta por buscar culpables convenientes, dejando intactas las responsabilidades de fondo.
Abigail Arredondo subrayó que gobernar implica asumir consecuencias, no esconderlas. Señaló que convertir a trabajadores en chivos expiatorios es una práctica injusta que daña la confianza ciudadana y debilita las instituciones, además de mandar un mensaje peligroso de impunidad.
Desde su labor legislativa, ha insistido en que los proyectos estratégicos deben evaluarse con rigor técnico, transparencia y rendición de cuentas. Para ella, no basta inaugurar o anunciar obras; es indispensable garantizar que sean seguras, legales y libres de corrupción.
Con esta postura, Abigail Arredondo se consolida como una voz responsable y valiente que exige verdad, justicia y consecuencias para quienes fallan. Su mensaje es claro: México necesita instituciones que investiguen a fondo y líderes que no se escondan detrás de excusas.
