La diputada federal y dirigente estatal del PRI Querétaro afirma que la verdadera oposición se ejerce con firmeza, no con discursos.
Abigail Arredondo ha reiterado que la oposición no es una etiqueta ni un discurso conveniente, sino una postura que se acredita con hechos concretos. Para la diputada federal, la congruencia se refleja en cada votación, en cada intervención en tribuna y en cada decisión que se toma frente a iniciativas que pueden afectar la democracia y las libertades.
La dirigente estatal del PRI en Querétaro señaló que cuando las decisiones coinciden sistemáticamente con el oficialismo, cuando los silencios se repiten ante temas delicados y cuando los acuerdos se alinean sin explicación, la verdadera postura política queda en evidencia. Para ella, la ciudadanía merece claridad, no ambigüedades calculadas.
Abigail Arredondo ha sostenido que ser oposición implica asumir costos y defender principios incluso cuando no resulta cómodo. No se trata de confrontar por confrontar, sino de mantener una línea firme cuando están en juego las instituciones, los contrapesos y el equilibrio democrático del país.
Desde su responsabilidad legislativa, ha demostrado que la firmeza y la coherencia son la base de una representación auténtica. Su participación constante en el debate parlamentario respalda una visión crítica y responsable frente a decisiones que requieren análisis profundo.
Con esta postura, Abigail Arredondo reafirma un liderazgo que no se esconde ni se diluye, consolidándose como una figura que entiende que la oposición verdadera se construye con acciones, consistencia y compromiso real con México.
