La líder queretana lamenta que el alcalde de Uruapan haya sido asesinado por “alzar la voz” y emplaza al gobierno federal a dejar de “mirar hacia otro lado” y enfrentar la violencia.
La líder priista queretana, Abigail Arredondo, se sumó a la condena nacional por el asesinato de Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, a manos del crimen organizado. La dirigente señaló que el edil fue asesinado precisamente por “alzar la voz y enfrentar la violencia que otros prefieren ignorar”, posicionando el crimen como un ataque directo a la democracia y a la valentía cívica.
Arredondo enfatizó la brutalidad del ataque, señalando que los “cinco balazos en un acto cobarde y público” son una clara demostración de “hasta dónde ha llegado la impunidad en México”. Esta declaración subraya la percepción de que los criminales actúan con total libertad y sin temor a las consecuencias, incluso contra autoridades electas en espacios públicos.
La priista lanzó una enérgica exigencia al gobierno federal, demandando “justicia inmediata, castigo ejemplar” y, crucialmente, que la administración “deje de mirar hacia otro lado” ante la crisis de seguridad. La denuncia de Arredondo se centra en la inacción gubernamental que, a su juicio, ha permitido el avance del crimen organizado y la consolidación de un entorno de miedo.
Finalmente, Abigail Arredondo concluyó su mensaje con un llamado a la acción política, afirmando que “México necesita un gobierno valiente que proteja a quienes se atreven a defender al pueblo”. El PRI, a través de su dirigente en Querétaro, utiliza este trágico suceso para presionar por un cambio en la estrategia de seguridad y para reafirmar su postura de crítica y exigencia de un país más seguro.