Compromiso con el Campo: La diputada priista resalta la lucha por el Artículo 27 constitucional y denuncia que hoy la gente demanda “justicia frente a un sistema corrupto”
La diputada priista, Abigail Arredondo Ramos, emitió un mensaje contundente sobre los ideales de justicia social, tomando como referente la lucha histórica de Emiliano Zapata. Arredondo Ramos afirmó que el “Caudillo del Sur” sigue siendo un referente clave de la lucha agraria, y que su ideal de justicia social es una meta que aún se sigue buscando alcanzar en el México actual. La legisladora manifestó el compromiso de su partido con las causas de las personas más vulnerables, asegurando que la esencia del movimiento zapatista trasciende posturas o lemas políticos.
Arredondo Ramos recordó que la lucha de Zapata logró consolidar el Artículo 27 constitucional, pieza fundamental para reivindicar la propiedad originaria de la nación y establecer la figura del ejido. Sin embargo, la priista trazó un puente con el presente al señalar que, si bien la lucha original era por la posesión de la tierra, hoy la batalla se libra por los medios necesarios para hacerla productiva. En este sentido, ligó el tema agrario con la reciente Ley de Aguas, indicando que no se puede separar el binomio tierra-agua, pues ninguna tierra productiva tiene valor si no va acompañada del acceso al recurso hídrico.
La diputada utilizó su análisis para confrontar la política social del gobierno en turno. Arredondo Ramos argumentó que, a pesar de los años, los principios que impulsaron el Plan de Ayala siguen resonando en las comunidades, pues la gente del campo “pide y demanda lo que por derecho le corresponde, que es una igualdad de oportunidades”. La crisis actual, sentenció, no es de ideales, sino de implementación y voluntad política.
La crítica más severa de la priista se dirigió al ambiente de desprotección que vive el sector primario. La gente del campo, afirmó, exige “justicia frente a un mercado competido, frente a un sistema corrupto que abraza a los delincuentes, frente a un gobierno indiferente a las demandas sociales básicas como apoyos, financiamiento y ahora el acceso al agua”. Para Arredondo Ramos, el contraste entre los ideales revolucionarios y la realidad actual evidencia el abandono de los productores.
En conclusión, Abigail Arredondo Ramos reafirmó que el PRI sigue siendo el defensor de la esencia de la lucha social, utilizando el legado de Emiliano Zapata para evidenciar que la deuda histórica de la justicia social sigue pendiente en el país. La diputada sentenció que su trabajo se enfoca en impulsar la dignidad y la igualdad de oportunidades para el campo, exigiendo que el gobierno deje su actitud de indiferencia y atienda las necesidades vitales de la gente.
