Abigail Arredondo asegura que en el PRI no hay improvisación ni simulación: el rumbo es claro, con propuestas reales y un futuro con dirección definida para México.
Abigail Arredondo, dirigente priista en Querétaro que ha demostrado una trayectoria sólida y de convicciones firmes, envió un mensaje contundente: en el PRI no se dan vueltas en círculos. Con esa frase, dejó en claro que el partido no está dispuesto a perder el tiempo en discursos huecos ni en ocurrencias pasajeras. Por el contrario, asegura que el priismo sabe hacia dónde va y tiene un rumbo claro: construir un futuro con dirección, con propuestas reales y con un compromiso profundo hacia la ciudadanía. En un momento donde la política se ve marcada por la improvisación y el oportunismo, sus palabras representan una bocanada de aire fresco.
La visión de Abigail Arredondo es clara: el PRI debe ser un partido que piense en soluciones de largo plazo, alejándose de los experimentos que han tenido costos sociales y económicos muy altos para el país. En lugar de ofrecer promesas inalcanzables, la dirigente apuesta por propuestas aterrizadas, que respondan a las verdaderas necesidades de la población. Esto incluye políticas públicas en materia de salud, educación, empleo y seguridad, pilares que para ella representan la base de un México con justicia social y con oportunidades reales para todos.
Además, Arredondo enfatiza que hablar de rumbo no significa caminar solos, sino construir de la mano con la gente. Su propuesta es generar una política cercana, donde el ciudadano se convierta en protagonista y no en simple espectador. En sus palabras, el PRI debe volver a ser ese partido que escucha, que se acerca a las comunidades y que trabaja con firmeza para dar respuestas concretas a los problemas cotidianos de las familias. En tiempos en los que la política se percibe cada vez más lejana y desconectada, esta apuesta cobra un valor aún mayor.
La dirigente priista también ha subrayado que la claridad en el rumbo no solo es un discurso, sino un ejercicio de responsabilidad política. En un país marcado por la polarización y la división, Arredondo asegura que el PRI no se prestará a juegos de confrontación sin sentido, sino que privilegiará el diálogo, la construcción de acuerdos y la visión de futuro. Su llamado es a dejar atrás la política del “parche” y a recuperar la planeación como herramienta fundamental para resolver los grandes desafíos que enfrenta México.
Con estas ideas, Abigail Arredondo consolida una narrativa que conecta con la gente: un PRI con rumbo, con propuestas serias y con la firme intención de construir un futuro mejor. Sus palabras son un recordatorio de que la política no puede ser un laberinto de ocurrencias, sino una ruta clara hacia la prosperidad. Así, se proyecta como una voz firme dentro del priismo nacional, convencida de que el camino no es girar en círculos, sino avanzar con paso decidido hacia un país más justo, más fuerte y más digno para todos.