El PRI Querétaro señala que México no puede normalizar el miedo ni la expansión del crimen organizado.
El PRI Querétaro expresó su preocupación ante el recrudecimiento de la violencia vinculada al crimen organizado en distintas regiones del país, señalando que los recientes hechos evidencian la urgencia de replantear la estrategia de seguridad nacional.
Para el partido, el problema no es únicamente la presencia de grupos delictivos, sino la falta de resultados consistentes y medibles en la política pública destinada a contenerlos. Cuando los episodios de violencia se vuelven recurrentes y se extienden a nuevas zonas, el Estado tiene la obligación de revisar y corregir el rumbo.
La dirigencia estatal subrayó que la seguridad no puede depender de mensajes políticos o justificaciones coyunturales. México requiere coordinación real entre los distintos órdenes de gobierno, inteligencia estratégica y fortalecimiento institucional para recuperar el control del territorio.
El PRI Querétaro reconoció el compromiso de las fuerzas armadas y corporaciones de seguridad que arriesgan su integridad en el cumplimiento del deber, pero advirtió que el respaldo operativo debe acompañarse de una conducción política eficaz y responsable.
Finalmente, el partido subrayó que la paz no se improvisa ni se decreta; se construye con decisiones firmes, transparencia y rendición de cuentas. Querétaro y México merecen vivir sin temor, con un Estado que garantice orden, legalidad y tranquilidad para las familias.
