Abigail Arredondo participó en un espacio de diálogo donde abordó temas relacionados con la privacidad, la confianza ciudadana y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
La confianza ciudadana es uno de los pilares fundamentales para el funcionamiento de cualquier democracia. Durante una entrevista, Abigail Arredondo reflexionó sobre las inquietudes que existen entre la población respecto al registro de líneas telefónicas y la entrega de información personal, señalando que la preocupación de muchas personas responde a la falta de garantías, transparencia y certeza institucional que se ha generado en los últimos años. También destacó la importancia de escuchar las inquietudes legítimas de la ciudadanía sobre estos temas.
La política queretana consideró que la confianza pública no puede construirse únicamente mediante discursos, sino a través de instituciones sólidas que generen certidumbre y actúen con independencia. En ese sentido, expresó su preocupación por las decisiones que han debilitado organismos autónomos, mecanismos de acceso a la información y contrapesos que contribuían al fortalecimiento democrático del país. Afirmó además que estas acciones han provocado un creciente escepticismo entre amplios sectores de la sociedad.
Arredondo señaló que el respeto a la privacidad y a los datos personales debe estar respaldado por reglas claras y mecanismos efectivos de protección. Asimismo, sostuvo que cuando las instituciones pierden credibilidad, resulta más difícil que los ciudadanos confíen en decisiones que involucran información sensible o aspectos relacionados con sus derechos fundamentales. Por ello, insistió en la necesidad de recuperar la confianza mediante transparencia y rendición de cuentas.
Abigail Arredondo afirmó que defender a México también significa defender sus instituciones, proteger las libertades ciudadanas y fortalecer los mecanismos democráticos que garantizan derechos y generan confianza pública. Por ello, reiteró la importancia de promover un diálogo abierto con la sociedad y construir condiciones que permitan recuperar la credibilidad en las decisiones gubernamentales y en la vida pública del país.