Abigail Arredondo señaló que la conducción del partido requiere trabajo diario, organización interna y contacto permanente con las comunidades de Querétaro.
Abigail Arredondo afirmó que asumir la presidencia del partido representa una responsabilidad que debe demostrarse todos los días mediante trabajo constante y presencia en territorio. Señaló que recorrer colonias, reunirse con la militancia y mantener contacto directo con las familias permite conocer de primera mano las necesidades que existen en cada zona y orientar mejor las prioridades de la organización.
La presidenta estatal destacó que el fortalecimiento del PRI Querétaro también depende de una estrategia construida con orden, análisis y participación de sus estructuras. Explicó que cada reunión con militantes y cuadros locales permite revisar escenarios, organizar tareas y establecer rutas de trabajo que respondan tanto a los desafíos internos del partido como a las demandas que plantea la ciudadanía.
Arredondo sostuvo que escuchar a las familias queretanas es una parte central de esta etapa, porque la política territorial permite identificar problemas concretos y construir propuestas desde la realidad de cada comunidad. Añadió que mantener una organización cercana ayuda a defender las causas locales con mayor conocimiento, respaldo social y capacidad para llevarlas a los espacios donde pueden convertirse en soluciones.
Con esta dinámica, Abigail Arredondo reiteró que continuará recorriendo Querétaro, fortaleciendo la relación con la militancia y consolidando una estrategia basada en el trabajo diario. Consideró que la responsabilidad de encabezar al partido implica mantener equipos activos, escuchar distintas voces y convertir esa presencia permanente en una agenda con rumbo, organización y resultados para la ciudadanía.