Abigail Arredondo destacó que la defensa de las libertades democráticas requiere firmeza, incluso cuando las decisiones de las autoridades electorales generan controversia.
Abigail Arredondo expresó su respaldo a Alejandro Moreno después de que el senador presentara ante el Departamento de Estado de Estados Unidos una denuncia relacionada con la actuación de tres consejeros del Instituto Nacional Electoral. La queretana consideró que acudir a instancias internacionales forma parte de una estrategia para visibilizar decisiones que, desde la perspectiva priista, pueden afectar la libertad de expresión y el equilibrio entre las fuerzas políticas.
La presidenta estatal del PRI señaló que una democracia sólida exige representantes dispuestos a cuestionar a las instituciones cuando consideran que alguna resolución rebasa los límites de la imparcialidad. Añadió que el silencio frente a decisiones controvertidas puede debilitar los contrapesos y reducir la capacidad de la oposición para someter al escrutinio público el comportamiento de quienes ejercen responsabilidades dentro de los órganos electorales.
Arredondo reconoció la postura asumida por Alejandro Moreno al mantener una ruta jurídica y política frente a resoluciones que el PRI considera restrictivas. Señaló que la independencia del árbitro electoral se sostiene cuando sus decisiones pueden revisarse, discutirse y, en su caso, controvertirse sin presiones, porque ahí se defiende algo más amplio que una posición partidista: la posibilidad de disentir sin quedar fuera del debate público.
Con esta postura, Abigail Arredondo reiteró que continuará respaldando las acciones encaminadas a preservar la pluralidad, el libre intercambio de ideas y la participación política en condiciones de respeto. Sostuvo que la democracia requiere instituciones fuertes, pero también ciudadanos y representantes capaces de exigir explicaciones cuando una decisión pública genera dudas sobre su imparcialidad o sus efectos en las libertades.